¿y ahora qué?_

sobre la incertidumbre_


La imprevisibilidad, la incertidumbre y la fragilidad que han asumido los seres humanos, se puede observar claramente significada en innumerables relaciones con nuestro entorno contemporáneo. Los lazos afectivos y familiares, la educación, el trabajo y la política se podrían traducir como ejemplos de lo anterior. Un círculo que configura nuestras vidas, y nos emplaza hacia lo que se ha denominado, en un mundo sin presente, como “destino”. ¿Por qué un mundo sin presente?, quizás, debiera hacerse esa pregunta a la misma sociedad, replanteada de la siguiente manera: ¿Por qué la necesidad de ganar tiempo? Desde luego que no explica el porqué de la cuestión, pero si la acerca más a nuestra realidad, la de una obsesión constante de movimiento perpetuo, y la inalcanzable proyección de un futuro mejor. Así, las acciones que nos llevan hacia este ilusorio progreso, nos atrapan en un no presente, que tampoco es futuro ni destino.

Ahora, inmersos en un ciclo de acciones autodictadas y referenciadas por el contexto contemporáneo, nos sumimos en la incertidumbre que, tarde o temprano aboca en el miedo, o más bien en la incapacidad de proyección de un futuro: el destino.

“«destino»: expresión acuñada para separar los infortunios imprevisibles e imposibles de prevenir de las adversidades que sí podrían anticiparse y evitarse.”

La presencia del destino en la sociedad contemporánea podría relacionarse con el miedo y la falta de control. Una situación que contradice en su planteamiento a la obsesión por la seguridad y la intolerancia a cualquier atisbo de fragilidad en la misma. Es por todo lo anterior, por lo que esta pieza: ¿y ahora qué?, plantea la incertidumbre como elemento principal de la misma, tratado directamente en una de las preguntas durante la entrevista, pero que se hila a través de otras cuestiones relacionadas con el entorno del individuo.

La falta de claridad en la proyección de un futuro y la expectativa, son especialmente relevantes en una época bien diferenciada del sistema capitalista: la incorporación al mercado de trabajo. Combinada a esta situación se encuentra el punto máximo del esfuerzo educativo, la convicción de que la seguridad académica, la certidumbre, se acaba, y la esfera de lo que era una pista visible se llena de callejones, como si de un zoco árabe se tratara.

La inseguridad de nuestro presente y la incertidumbre sobre nuestro futuro configuran los miedos acutuales. La sensación de impotencia ante la imposibilidad de liberarnos de los lazos que nos unen al conjunto de temores contemporáneos, se establece como un hecho asumido, olvidando la construcción de las herramientas que nos permitan, o bien, asumir la incertibumbre como un estado más, ni positivo ni negativo, o volver a tomar posesión de los instrumentos necesarios para retomar el control. Un control que, aunque virtual, aplacaría las dudas cotidianas.

Así, tanto si nos referimos a lo que conocemos y no sabemos afrontar, como si lo hacemos hacia lo que desconocemos, la incertidumbre se postula como principal en un esquema que nos paraliza y adormece, sumiéndonos en una especie de anestesia global. Una actitud que desemboca en un vive el presente y se feliz, sin mirar las consecuencias. Una especie de humanidad maquinizada, y el ser humano como engranaje de la misma, sin posibilidad ni deseo para representar un todo, haciendo que la capacidad de sentir desfallezca hacia la certidumbre.

Naturalmente, hay varios niveles de certidumbre tolerables, incluso necesarios, que no nos adormezcan, pero que generen una zona de confort desde la que afrontar lo desconocido. Sin caer en el relativismo, para cada individuo debe ser diferente, apelando al juicio del mismo para marcar sus propios límites. .


propuesta_


Para la pieza, he realizado una serie de entrevistas a personas que se encuentran en una situación de incertidumbre. Todos ellos están realizando, o han finalizado estudios superiores, y su incorporación al mercado laboral es presumiblemente inmediato.

He seleccionado carreras que engloben las diferentes esferas de conocimiento, desde las más técnicas hasta las de pensamiento puro. Éste es el desglose de los diferentes perfiles: Bellas Artes, Inegenierías, Arquitectura, Biología, Filosofía y Periodismo.

Para analizar la propuesta, se deben establecer dos niveles de lectura. Por un lado, la representación del discurso a través del dibujo como lenguaje analítico y sintético, único en cada una de las entrevistas. En este punto, no se trata de establecer una teoría psicoanalítica, más propia de especialista, sino observar la fluidez de esquematización, la visibilidad del pensamiento y su importancia frente al lenguaje oral. A su vez, este mecanismo establece una situación de relax frente al interlocutor.

El segundo nivel, lo establece propiamente el discurso oral y gestual, de donde se ha extraído un resumen del pensamiento global a través de las siguientes preguntas:

¿Por qué estudiaste la carrera?

Para aumentar la certidumbre unos años más / Por deseo de los temores de los padres / Por conocimientos / Para conocer y controlar / Para proyectar el futuro / Porque podías, porque debías…

¿Qué piensan tus padres de lo que has estudiado?¿Por qué crees que lo piensan?

Aprobación, Orgullosos, necesidad, Gratitud, imbecilidad,… / Deseos propios insatisfechos / Proyección de ellos en ti.

¿Y ahora qué?, una vez acabados los estudios superiores.

Incertidumbre / Certidumbre / ¿Cuál?

¿Consideras la incertidumbre como algo positivo o negativo?

Si, capacidad avance y progreso, agudizar el ingenio… / No, pérdida de control…

Hablando de tu carrera, ¿usarías lo hice para o lo hice porque?

Se define el ser humano como criaturas orientadas a fines (Alfred Schtüz) / Para: define objetivo, se sitúan antes de la acción / Porque: define justificación, ¿no hay obetivo?

¿Qué es para ti el miedo?

Como refuerzo de lo anterior / Contradicción

Todas ellas van acompañadas de lo que, en un principio han sido mis hipótesis de respuesta. Las dos primeras preguntas se establecen con un fin concreto, relajar al interlocutor con cuestiones conocidas y asimiladas, a modo de introducción, para que responda a las siguientes con espontaneidad.

Las tres siguientes conforman el grueso de la entrevista, y abordan las cuestiones fundamentales sobre la incertidumbre y la imposibilidad de proyectar un futuro. Para acabar, la última actúa de alguna manera, como reafirmación de las disertaciones anteriores, o como contradicción que destapa los verdaderos pensamientos.