ciclo_

Genesis del proyecto


Asumiendo del concepto mudar como un cambio de estado y tiempo, nace la idea de ciclo. Ciclo como un movimiento que se repite una y otra vez hasta volverse monótono y autónomo.

Todo individuo, dentro de un grupo social, se ve obligado a repetir sistemáticamente acciones que le identifican, agrupan y ayudan a desenvolverse en el medio. Acciones inconscientes tales como subir, bajar, cruzar, etc.

Con esta premisa la pieza ciclo, ironiza y hace consciente las pequeñas mudas que el individuo cree trascendentes en su vida pero que pasan desapercibidas al disolverse en la multitud. Acciones como el trayecto al trabajo, que adquieren demasiado valor individualmente y en esencia no lo tienen. Otorgar valores de importancia a mecanismos que sirven a una mejor adaptación en esta sociedad es lo que mueve la pieza.

En un ejercicio de reflexión, el espectador puede verse identificado en la obra y re calcular el valor concedido a estas mudas rutinarias que llenan nuestras vidas.  Y así, volcar parte de ese valor recalculado en espacios de la vida que si lo tienen.

Reflexiones personales


La pieza es la culminación de bocetos e ideas dispersas que confluyen en un mismo término, mudar. Todas ellas buscan un desorden de los sentidos, donde la percepción del objeto, la instalación y la integración del público a través de los nuevos medios crean un nexo más cercano entre espectador y el arte, con la intención de influir en la sociedad.

En la pieza, un juego de tiempos se establece como árbitro del movimiento de la cinta transportadora, que libera de la acumulación virtual y física de los contenedores. En definitiva es el uso de las masas para hacer evidentes los movimientos en la masa se producen, en cortos periodos de tiempo.

El espectador deja de ser individuo para adquirir un punto de vista superior a los demás, y con ello a la representación de sí mismo.

El ruido de maquinaria en movimiento, acompaña a la instalación y juega un papel importante en la misma. Junto a esto, el recorrido de 8 metros que se debe hacer para poder ver en su totalidad la pieza genera a su vez movimiento en la sala y el espectador forma parte de la misma instalación.


Montaje


La instalación está compuesta por dos cajas de metal de 60 x 90 x 40, que contienen dos monitores de 32´´ donde se visiona la grabación tomada en la localización de la vista de pájaro del paso de cebra. Al ser cada grabación individual y autónoma son necesarios dos aparatos de reproducción que se sitúan en los mismos cajones.

Entre ambos, se sitúa una cinta transportadora, que funciona con un temporizador programado para activarse, en el momento justo del video, en el que el semáforo de los peatones cambia a verde. La velocidad de la cinta estará determinada por la velocidad media que tarda un peatón en el video, en cruzar al otro lado de la calle. Cuando el semáforo cambia a rojo la cinta se para y vuelve a ocurrir una acumulación en ambas pantallas.

Los videos serán ciclos de 30 minutos.