identidad_

 

identidad.

(Del b. lat. identĭtas, -ātis).

  1. f. Cualidad de idéntico.
  2. f. Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás.
  3. f. Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás.
  4. f. Hecho de ser alguien o algo el mismo que se supone o se busca.
  5. f. Mat. Igualdad algebraica que se verifica siempre, cualquiera que sea el valor de sus variables.


Real Academia Española ©


primer movimiento_identidad colectiva


A principios del 2008 comencé a trabajar, durante un tiempo, con la idea de identidad.
Su búsqueda, su crisis y su pérdida constituyen uno de las mayores preocupaciones fundamentales del individuo, los grupos y las sociedades actuales.
En definitiva es una necesidad básica del individuo, y el saber definirla bien, es tan necesario como el afecto o alimentarse. La identidad es un sello de la personalidad.
Al llegar a Madrid, se hizo evidente que existen flujos de gente bastante importantes: en el metro, en las calles, la circulación, el trabajo, los restaurantes, los bares de copas,…todos esos flujos se magnifican y hacen más patentes. El individuo deja de ser uno mismo para convertirse en masa.

Se puede afirmar entonces, que la identidad tiene que ver con la historia, la sociedad, la época y el lugar en el que vivimos.
Todos, ya sea individualmente, o de manera colectiva tienen conflictos de identidad. Aunque solo existe una individual, es la colectiva la que se modifica y adapta al ambiente. Es la que distingue a unos grupos de otros, y al cambiar, lo hace también nuestro rol dentro del grupo.
Muchas veces, esta identidad genera prejuicios y segregación, pero sobre todo aísla y recluye nuestra identidad individual.
Aunque es, en cierta manera, evidente, yace una preocupación cuando se observa desde fuera. Y es eso precisamente lo que muestro el la primera serie de foto dibujos.


segundo movimiento_identidad individual


Durante este verano he profundizado más en el mismo tema, y mi preocupación se ha derivado hacia el concepto: “Yo soy yo y mi reflejo”. Es decir, todo lo que reconozco de mi es un reflejo, ya sea sobre un espejo, una fotografía, un video o un dibujo.  Sin embargo no nos damos cuenta que el reflejo más importante es nuestra proyección hacia los demás. Esto matiza la frase y la deja en: “Yo soy yo y mi proyección”.
Por la mañana nos levantamos y miramos al espejo, y esa es la imagen mental propia que creemos que tenemos durante todo el día. Pero es obvio que al mismo instante de girarnos ya no somos los mismos. Una discusión, una sonrisa, un llanto,…hace que todo cambie. Todo, incluida la proyección de nosotros mismos hacia  los demás.

Entonces por qué darle tanta importancia al reflejo, a la imagen. ¿Qué es lo real y lo ficticio?
De esta manera nace la serie de dos retratos en los que se juega con la percepción visual, ficción-realidad.


tercer movimiento_identidad colectiva II


Tras acabar de realizar la última serie, casi de manera inconsciente vuelvo a retomar la primera idea de la identidad. Pero en este momento y con los conocimientos que he ido adquiriendo, me empieza a sugerir un cambio de formato, y me decido por el video y la instalación.

Entonces me surgen un cúmulo de dudas: la escala, el espacio, la composición, como hacerlo…y la mente se activa.
En el plano audiovisual, solamente hay que tratar de mostrar los flujos que yo veo, es decir, dotar de movimiento las ideas que en un principio eran instantes, estáticas.

Es así como nacen los dos videos de flujos de identidad, donde se percibe una evolución del movimiento. En el primero, no se despega demasiado la idea del instante, y es en el cual, donde se pierde degenerativamente la identidad, hasta su desaparición total.

Ya en el segundo, el concepto cambia, ya que no es tanto la pérdida de la identidad, como el flujo que generan la persona que la han perdido.

En el caso de la instalación, aunque ya tengo varias ideas, tras una revisión a las piezas de Tarrel, y su tratamiento de la percepción lumínica, decido hacer una instalación intermedia. Un acercamiento al desarrollo perceptivo del espectador.

Se plantea un espacio ausente de luz, anulando casi en su totalidad la percepción visual. En el centro, una caja de madera negra, iluminada levemente por su parte inferior con una luz amarilla

En su interior se proyecta  el segundo video, flujos de identidad, con su sonido, al que solo se puede acceder mirando por una pequeña mirilla.    La desorientación del espectador generada por la iluminación y el sonido refuerza mis teorías y lo que se quiere representar.

La idea de este espacio es un símil de mi mente. Al introducirse el espectador en la sala en ausencia de luz, no se pueden reconocer, carecen de reflejo y no proyectan nada. Con esto se consigue que pierdan su identidad, y al mirar por la mirilla adquieren la mía, porque están viendo lo que yo veo a diario, mi manera de percibir la realidad. Cuando el espectador decide que ha acabado y se levanta vuelve a perder la identidad, que no ganará hasta salir de la sala.

En resumen, el espectador gana y pierde su reflejo, y con él su identidad, entra en mi mente, ve y escucha.

Tras esta primera instalación cambio de idea y decido revelarme. Como premisa voy a partir de la frase: Yo no soy masa, soy una persona individual con capacidad de decisión.

Y en un momento la idea va tomando forma. Necesito una sala grande, pintada de negro, o totalmente a oscuras, 27 figuras humanas a escala 1:1 pintadas de blanco.

Estas figuras se distribuirán por toda la sala creando varios flujos. Sobre ellas se irá proyectando cada 30 segundos, de dos en dos, y en situaciones aleatorias su propia imagen (que encajará perfectamente, sin fugas de luz)

A esta situación hay que sumarle el audio, (sonido ambiente de la calle). Además, para dar una sensación más real, se podría reproducir también la temperatura real del exterior.

De esta manera consigo que el espectador entre a una sala pero tenga la sensación  de salir al exterior, a mi realidad, la que le propongo. Se desvincula el canal auditivo, del visual y de la percepción física.

Se crea una dinámica y un tiempo controlado, en el que el espectador se ve inmerso. De esta manera, forma parte activa de la obra, pudiendo anular la “proyección” de una persona a su antojo, como sucede en la vida real, en la que cualquiera de nosotros puede anular a otra persona.


colaboraciones_textos



¿Quién anda aquí?



¿Está alguien por aquí?
¡Aquí! –repitió Eco, lo que sorprendió a Narciso, pues nadie estaba a la vista.
-¡Ven!
-¡Ven!
-¿Por qué me eludes?
-¿Por qué me eludes?
-¡Unámonos aquí!
-¡Unámonos aquí! –repitió Eco y corrió alegremente del lugar donde estaba oculta a abrazar a Narciso.
-Pero él sacudió la cabeza rudamente y se apartó:
-¡Moriré antes de que puedas yacer conmigo! –gritó.
-Yace conmigo-suplicó Eco.
(Fragmento del mito de Narciso. Robert Graves, Los mitos griegos)

“Según una fórmula usual, el principio de identidad reza: A=A. Se considera este principio como la suprema ley del pensar” (M. Heidegger, “El principio de identidad”, en Identidad y Diferencia, ed. Bilingüe, Anthropos, Barcelona, 1988, pp. 61-97, p.61)

Identidad especular en la que nos encontramos, nos pensamos. Deseo de ser uno sólo a través del otro. En principio era el caos, el caos de lo diferente. En cierto modo, la conquista es llevar al terreno de lo común lo dispar, proceso abocado hacia el caos de lo igual. Intento de nombrarse desde el lenguaje, intimidad como deseo de encontrar cierta estabilidad entre lo igual y lo diferente.

“Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, se ve con dificultad (…) ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados?” (Platón, República, VII, 516e)

La obra de Pablo debate al espectador en ese estar dentro y fuera al tiempo. Materializar el hueco, lo fronterizo, el paso entre lo igual y lo diferente. Perversión del mostrarse, maleficio de la representación. Disolución del yo en el objeto, pronunciar un cuerpo.

Imagen líquida, proyecciones, piel que habla elocuentemente de aquello que envuelve y a la vez lo elude. Retener el cuerpo, registrarlo, y al acercarse, como cuando miramos fijamente en la pupila del otro, encontrar no más, que nuestra propia imagen reflejada. Pura superficie especular. Sujeto de mirada.

Y en el mito sólo escuchamos a Eco cuando habla Narciso, contradicción de la alteridad en el otro.
La consistencia de lo real huye en el espejo.

Necesidad de un cuerpo. Cuerpo tránsito, cartografía para acceder al otro.
Resolver en la experiencia del otro, objetivar, intención de abarcar lo abstracto, extrañeza y a la vez, tranquilidad de lo mismo, de uno ocupando otro lugar.

Organismo, cuerpo social, terreno de juego. Como narra Lewis Carroll, en el cuento de Alicia a través del espejo, la curiosidad y atrevimiento de saltar al otro lado. Allí, donde el jugador es jugado, Alicia se despliega buscando la estrategia para mantenerse en ese espacio. Su paso a la edad adulta trazando desde la descripción de cada desplazamiento su propio mapa en el tablero de ajedrez. Lo secuencial de la lectura no permite la simultaneidad, tomar distancia y a vista de pájaro, ver el mapa. Problema de escala que nos obliga a recorrer la sala, una instalación poblada de figuras propuesta por Pablo, cruzar el marco de la foto y dejar de asomarnos, situarnos dentro.
Borrar el registro, desalojar la imagen para recuperar mediante la ausencia la pulsión del cuerpo en ese fluir continuo de identidades.

“la presencia es presencia más que a distancia, y esa distancia es absoluta; es decir, irreductible, esto es infinita.” (Blanchot, 1971)

Mª Jesús Hita González Madrid, Mayo 2009

 

REFLEXIONES

LA CONSTRUCCIÓN DE UNA IDENTIDAD



Trasmutaciones y emociones que construyen la identidad, la imagen, el cuerpo…que son un reflejo y la proyectan,

Mi identidad, mi imagen, mi cuerpo……silueta que parece vacía, pero llena de acontecimientos, de sentimientos que son mi alimento, que se convierten en yo, por lo tanto son mi energía,
Pero ¿cuando estos se convierten en mi contrario?... cuando la gente, la masa con su reflejo  me atrapa,…..quiere que forme parte de ella

Un reflejo que busca afirmación a través de una imagen, la que se puede ver, la del cuerpo… en soledad buscar a la gente…la masa mi compañía…apoyo,  muleta, seguridad…. lo necesito y me proyecto, vivo con ellos, me identifico...….

Pero. ¿Soy yo?
Alimento emocional, alimento físico, nutricional, construyen mi identidad, mi imagen, mi cuerpo,  mi reflejo…alimentos que son equilibrio…sentimientos,

Ser parte de la masa ahora cercana a mí, me aprehende, me convierte,
me hace perder la libertad, mi libertad…Pensamientos, ¿cuándo mi cuerpo se ha convertido en mi contrario y me impide ver, ser y sentirme único e irrepetible?… recluido en mi indefinida soledad, mi cuerpo ha encontrado fragmentos de la masa.

Trasmutaciones y emociones que construyen mi identidad…. la imagen, el cuerpo… una proyección, un reflejo.

Mª Isabel Caulín. Teruel, Abril 2009





Juicio a primera vista

 

Estás de pie, en el mismo vagón de metro atestado en el que viajo yo, de espaldas a mí, negándome el premio de ver tus ojos. Miro de nuevo tus piernas, provocativas bajo esa faldita roja, tus pies pequeños, abrazados por esas botas, tu espalda y su línea bien dibujada por la camiseta que juega a ser tu segunda piel, tu pelo, oscuro y rizado a partes iguales, tu gracia al cargar tu peso ora sobre una pierna ora sobre otra, tu mano delicada agarrando la barra del techo...
El tren se detiene. Es mi parada, me convierto en parte de la masa silenciosa que sale del vagón. Paso a tu lado. En unos segundos me habré marchado y tal vez, sólo tal vez, nunca volvamos a cruzarnos, y con toda seguridad, sólo con toda seguridad, jamás sepas de mi existencia. Entonces te giras, y por un segundo nuestras miradas se cruzan, se tocan, se encuentran y se besan en mitad del mundo.
Y en ese breve instante mi imaginación se adueña de ti y eres la chica a la que invito a salir, y eres la dulzura personificada y eres la zorra que me hará sufrir, y eres la madre de mis dos retoños, y eres quien dará sentido a mi vida, y eres la anciana que llenaŕa mi vejez. Todo eso en un instante; todo eso sólo con juzgar tu aspecto.
Salgo del vagón y subo las escaleras que conducen a la calle. Las puertas se cierran y tu sigues tu camino.


David Esteban Andreu, Huesca, Febrero 2008







OJO.
PIENSO EN PABLO.
REPARO EN QUE DETRÁS DE CADA PIEZA
SIEMPRE HAY UN OJO. DELANTE DE CADA OBRA
HAY UN OJO. UN SOLO OJO -DE CÍCLOPE ILUSTRADO- UN OJO
SENSIBLE CERTERO. OJO PURO, COLOR RÍO QUE TODO LO VE
HUMANIZADO, OJO SIN MÁCULA OJO PURO. ¿DE QUIÉN ES EL OJO?
¡LO QUIERO¡
PARPADEA Y EMPIEZA DE NUEVO CON OTRA HISTORIA
QUE TE CUENTA LUEGO ALTERANDO TU EGO
SU ,TÚ, MÍ, NUESTRO
OJO


 

María Jesús Abad Tejerina, Madrid, 2008
PhD Doctor